Otro periodista

Un muerto más. Otro paro. Más peleas. Algo gracioso. Una opinión olvidable. Tweets y comentarios como balas de ametralladoras. La realidad superficial, arrastrada por la actualización permanente, por la figura de turno, por aquello que nos aleja de las historias verdaderas, aquellas que caminan sin el apuro de la primicia, esas que andan en la ciudad vestidas de capas, como las cebollas, esperando pacientemente a ser descubiertas por una mano que se tome el tiempo de sostenerlas, de desgajarlas y asumir el riesgo de la lágrima.

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En algún lugar hay un periodista que todavía le importa, y alrededor, mucho ruido y gente que navega sin brújula en la red (pero poco en la calle), intentando decir rápido y con pocas palabras lo que pasa afuera, en un mundo que, paradójicamente, nunca ha acelerado su viaje alrededor del sol. Lo que busca, al parecer, no importa.

Vuelve a su casa y es de noche. La radio de su auto está prendida, como de costumbre. La información se repite, se resume, se recicla, y la música ayuda a digerirla. Por la ventana no se ve nada de eso, nada parecido…

La señora que vende pastelitos en el primer semáforo sigue allí, mirando quién sabe dónde, batallando el comienzo del invierno con un pulóver de lana y una campera desteñida. ¿Hasta cuándo se quedará allí? ¿Qué pastelitos preferirá, los de batata o los de membrillo?

Un hombre de traje cruza la avenida corriendo. Casi no se lo ve porque está oscuro, y un auto lo esquiva. Casi lo choca. El vehículo toca la bocina, pero el hombre continúa y se pierde. ¿A dónde irá? ¿Qué es lo que no puede esperar?

Hay un embotellamiento. El tráfico se interrumpe, y un siena verde frena justo al lado de él. Adentro, una pareja joven se da un beso. Luego, los dos chicos desvían la mirada hacia delante, y el hombre, que conduce, suspira. ¿Hace cuánto tiempo estarán juntos? ¿Cómo se habrán conocido? ¿Qué será lo que más les molesta del otro? ¿Se querrán?

Un rato más tarde, el periodista llega a su casa. No lo espera nadie. No tiene tiempo para que lo esperen. Prende la tele y la notebook. Come pastas con salsa de carne y noticias. Ese condimento siempre está, pero ya no le sabe a nada. Piensa en tirar el plato, en romper la computadora, en cancelar el cable…Pero está cansado. Ha sido un largo día y ya no sabe qué es lo que quiere, qué es lo que importa, qué es lo que entiende.

Es tarde y debe levantarse temprano. Es mejor dormir y preparar los reflejos para atajar y repartir lo que le pidan mañana.

Fabrizio Li Gambi.

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Descpampa

En mi ciudad natal, Santa Rosa, La Pampa, se vive una situación periodística atípica al resto de las ciudades capitales de nuestro país. Parece que es un lugar metido dentro de una vida desglobalizada donde la costumbre campestre y el aspecto de verse reducido en población, hacen que los periodistas estén totalmente atrasados en materia de utilizar los nuevos medios como fuente de información. Cuenta con dos diarios que, definitivamente, no hacen uso de ninguna red social ni para buscar información ni para informar a su público.La interaccion con sus lectores por consiguiente es nula y solo deviene a lineas abiertas en el diario donde la población llama solamente para quejarse del gobierno o de sus propios vecinos, en consecuencia siguen planteando una comunicación unidireccional sin una respuesta de sus lectores. Contrariamente de lo que esta pasando a nivel nacional e internacional donde la principal fuente de información son los usuarios.

Su material de información en sus publicaciones en papel se ven totalmente desactualizadas, la población se entera uno o dos días antes  de que las noticias salgan publicadas en estos medios gráficos. En mi provincia existen periodistas de oficio, la mayoría, que nunca estudiaron nada acerca de la materia, los errores  ortográficos, de gramática y de falta de coherencia  abundan notoriamente en cualquier noticia publicada por los medios. Al ser también una ciudad pequeña en relación a las demás capitales del país, la circulación de noticias locales es muy pequeña, muchas veces publicaciones devienen de rumores que corren por las calles y no cumplen ninguna regla de comprobación de las fuentes.

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Creo que el problema de que este tan desactualizado el periodismo en esta ciudad, es que la mayoría de los jóvenes y con ideas innovadoras no se quedan sino que parte a rumbos tales como Córdoba y Buenos Aires para estudiar y desarrollar su profesión. Esto, bajo mi punto de vista, se debe a que en Santa Rosa, solo un medio trabaja de una manera adecuada al momento en el que estamos viviendo y los demás están fácilmente atrasado unos 10 años en la manera de escribir y de tratar las noticias porque son personas mayores que no han recibido esa “frescura” de los jóvenes ya que estos prefieren partir antes de quedarse en una ciudad a trabajar en diarios que ni siquiera cuentan con una versión digital, facebook o twitter.

Ahora bien la solución  a esto sería que los medios pampeanos empiecen a buscar gente joven con ideas  innovadoras, que lleven a estos antiguos diarios a una versión más actualizada a la hora de transmitir información. El único diario virtual de la provincia es dirigido por un joven llamado Sergio Romano, que parece ser uno de los pocos periodista pampeanos que entiende la epoca de la interactividad en la que estamos viviendo. Diario textual, su medio digital, se está ganando una gran cantidad de adeptos y seguidores que últimamente están descartando la idea de recurrir a estos tradicionales diarios de la ciudad, solo la gente mayor recurre a ellos, aunque también muchos de ellos están abandonando un poco ese habito de leer las noticias de una manera tan desactualizada.

En fin y como cierre me gustaría que mi ciudad, a la cual quiero tanto, tenga medios que valgan la pena informarse y que se corresponda con el grado de crecimiento de la población y las tecnologías porque parece que todo avanzada menos los medios pampeanos.

Medios en el medio

Los prinicipales medios de la ciudad de Córdoba están en las redes sociales. A esta altura del partido, esto no es una novedad pero sí resulta interesante deternos en analizar las distintas formas de esa participación en la web. Cómo lo hacen. Qué buscan en su audiencia.

El diario La Voz del Interior, fundado en 1905, llegó a internet en 1996 bajo en nombre Intervoz. Hoy, además de su sitio LAVOZ.com.ar tiene una fuerte presencia en Facebook con 126.800 seguidores. En Twitter, 60.876 usuarios siguen a diario todas las noticias y enlaces que publica el diario. YouTube es otra plataforma donde La Voz interactúa con sus múltiples internautas. También tiene presencia en Google+ y Pinterest, redes no tan populares pero si en marcado ascenso.

Según una encuesta realizada por FOPEA (Foro de Periodismo Argentino), junto a la consultora CIO, concluyó: “El 96 por ciento de los medios relevados publica información en las redes sociales.” En este sentido, Julio Perotti, coordinador de noticias de La Voz agregó: “Todavía estamos presos de la dictadura del clic. Las redes sociales quedan en segundo lugar porque necesitamos atraer a la gente a nuestro sitio web”. En las redes sociales vemos una prolongación de lo que pasa en los sitios web. En plena cultura digital actual, sería impensable no interactuar con la audiencia a través de estas plataformas.

Día a Día, diario que el pasado 3 de mayo cumplió 9 años de circulación, en 2010 realizó un fuerte desembarco en redes sociales. En Facebook cuenta con 40.900 seguidores mientras que en Twitter, 28.379. La dinámica es similar: generar tráfico hacia la página web del diario y también lograr una interacción fluída entre quienes eligen la publicación. Un ejemplo de esto publicado en la red del pajarito: “¿Te gusta jugar a la Play? No te pierdas esta nota: se viene el PES cordobés: http://bit.ly/1369kUK”. 

Sigue este breve pantallazo de los medios de Córdoba y su participación en la web 2.0. El diario Alfil es un medio emergente de nuestra ciudad, con presencia en Facebook. Desde allí anticipan coberturas y sus análisis políticos.

Redes en el éter

Desde abril de este año, Radio Mitre Córdoba (AM 810) unificó todas las páginas en Facebook de sus programas en una sola: https://www.facebook.com/Radiomitrecba. Hoy, luego de un mes, cuentan con 3390 seguidores y un ida y vuelta permanente. Los oyentes participan de las consignas, opinan de lo que pasa en cada programa y, a su vez, conocen el detrás de escena y la cocina de la radio a través de fotos que sube la producción.

Cadena 3 hace especial foco en Twitter. Con 49.700 seguidores es la radio con mayor penetración en esa red. Allí anticipan sus temas y las noticias de último momento. Las noticias vecinales cobran especial importancia a través de los “Retweets” a los distintos usuarios que colaboran.

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Sobredosis de TV

Los principales informativos de televisión trabajan en conjunto con lo que pasa en las redes. Los noticieros de Canal Doce a través de @eldoceblog en Twitter, anticipan los temas a abordar en cada edición, mientras que en Facebook reciben numerosas fotos de problemas vecinales.

Teleocho Noticias es precursor en el medio del uso de Facebook: interactúan con casi 200 mil seguidores a diario. Un dato: cuando en 2010 en noticiero estuvo fuera del aire por problemas con la gerencia central en Buenos Aires, muchos televidentes expresaron sus muestras de apoyo al equipo de noticias suspendido.

Canal 10 también tiene su espacio en Facebook. A tavés de la cuenta “Cba24n” tienen 12 mil seguidores. Allí se pueden encontrar los temas del día mediante fotos y videos.

Los medios de Córdoba tienen la gran oportunidad de “mostrarse” en las redes sociales. En pleno crecimiento, la web 2.0 permanentemente enfrenta nuevos desafíos. La televisión  como medio también, en especial como atraer y contener a la audiencia, cada vez más digitalizada y lejos de modelos tradicionales de programación.

Pero cuidado con comprar buzones.  Un estudio realizado por la consultora McKinsey and Company reveló que en Estados Unidos el 92%  del consumo de noticias se realiza a través de los medios tradicionales, el resto se da a través de lo que hoy conocemos como Nuevos Medios. Como ya vimos antes, los cordobeses están en la web, pero los medios tradicionales siguen siendo los elegidos para informarse y participar. El camino de la web 2.0 en la vida cotidiana todavía está en fase experiental, tanto para usuarios como para periodistas. Hace una semana, en el marco de las segundas Jornadas de Capacitación en Periodismo Digital, Fopea presentó un manual de estilo y procedimiento para periodistas en Internet. El camino está siendo allanado, pero todavía falta. El periodismo sigue siendo el mismo, independientemente del soporte y, el rol del periodista, vigente como nunca.

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Luis Ñáñez

Adicción a las redes sociales

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Una adicción es una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación causada por la satisfacción que ésta causa a la persona. Comúnmente se han escuchado frases como “es adicto a las bebidas alcohólicas, medicamentos, etc.” Pero con el paso del tiempo, y el auge que tuvo, tiene y tendrá la tecnología, hoy se puede hablar de adicción a las redes sociales.  En ella, los individuos no son capaces de controlarse, lo que los lleva a tener conductas compulsivas que perjudican su calidad de vida. Planteando la dependencia hacia Internet para muchos usuarios como más intensa que la adicción al sexo al alcohol o el cigarrillo.

Los adictos a las redes sociales experimentan aislamiento, gasto incontrolado, depresión y ansiedad. Algunos indicios que pueden ayudar a detectar si una persona sufre de esto son, por ejemplo, el descuido de tareas laborales y de la vida social.

Una de las causas de porque son tan populares las  redes sociales es que permiten a las personas tímidas relacionarse más fácilmente, y así vencer sus miedos. Algo que también incide en esto, son las amistades de las personas que los invitan a usar las redes sociales. Los expertos dicen que una falta de contacto de cara a cara con otras personas, puede afectar tanto socialmente como físicamente. Depender de una computadora para una interacción humana puede dañar la habilidad para entender el lenguaje corporal que las personas utilizan en el trato diario. Existen varias evaluaciones donde se puede detectar si pasamos demasiadas horas delante de una computadora.  Por otro lado, existen muchos sitios Web que diseñan sus páginas Web para que sean adictivas a sus visitantes.

Si las redes sociales usadas de manera moderada pueden llegar a ser peligrosas, imagínense siendo adictos a ellas en algún momento. ¿Cuáles son las consecuencias que trae estar inmersos en ellas más del tiempo debido?

La adicción inicia cuando empieza a afectar las relaciones sociales; empiezan a descuidar sus responsabilidades en la casa, con sus hijos, o en su trabajo. Luego, cuando una persona prefiere la máquina antes que conversar o realizar cualquier otra actividad, o cuando hace todo apresuradamente por acudir  Internet, debe ser motivo de alerta. A las personas adictas no les importa cuánto tiempo o dinero gasten, siempre justificarán el hecho como una inversión.

Y por último, la angustia reflejada en pensamientos desesperados como: “Qué habrán comentado de mi foto, quiénes la estarán viendo, qué estará pasando, qué cosas más puedo publicar, de quién no vi sus actualizaciones” son parte de la enfermedad mental.

Se necesita fijar un objetivo o una meta para participar en las redes sociales planteándose preguntas como: ¿Deseo comunicarme con amigos que están lejos?, ¿Lo utilizaré para enviar y recibir mis mensajes?, ¿Deseo publicitar mis actividades o productos? Esos interrogantes nos ayudarán a identificar alguna de las situaciones para no perder el control sobre ellas, más allá que hace un  tiempo, comenzó la moda de las “dichosas redes sociales”. Lo importante es que sepamos usarlas porque un mal uso de ellas puede perjudicarnos. Cuanto más se sigue la vida de las “amistades cibernéticas”, más crece la necesidad de hacerlo a diario y lo que tenemos que lograr es aprovechar las tecnologías conociendo sus riesgos.

 

Por: María Pía Cruzado

Un lugar en la red

Matías es argentino pero vive en California. Hace tiempo fue ayudante de cátedra de Física en la Universidad Blas Pascal, pero hoy ocupa su tiempo en algo radicalmente distinto.

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“Recuérdame que mañana tengo cita al médico” o “¿Cómo está el clima hoy?” son dos de las incontables frases que el sistema de reconocimiento de voz, Siri, puede reconocer para asistir al usuario de los productos de Apple en tareas como mandar mensajes de texto, reproducir su música favorita, informarlo acerca del estado del tiempo o el tráfico, generar recordatorios, encontrar lugares y direcciones en un mapa y mucho más.

–          Yo lidero el grupo que controla la calidad del software de procesamiento natural del lenguaje. Somos un equipo enorme. Mi parte tiene que ver con analizar y transformar el “habla” en indicaciones que le sirvan al sistema para comprender y ejecutar las aplicaciones necesarias para cumplir con la acción que el usuario requiera hacer.

–          ¡Qué locura! ¿y vos usas el programa en tu IPhone?

–          No (risas), yo casi no mando mensajes. Me gusta más mi rol como ingeniero.

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Llegar a trabajar en la empresa multinacional más popular en diseños y producción de equipos electrónicos y de software del mundo, es algo difícil de imaginar. Aún así, para un joven de barrio Poeta Lugones, resultó un cambio de vida real. Matías comenzó a trabajar instalando radiotransmisores en el interior de la provincia de Córdoba, viajando por el asfalto arriba de un furgón para conseguir algo de experiencia y un poco de dinero a costa de quedarse casi libre en varias materias de la facultad. En su último año como estudiante, entró a Motorola, y, aunque desde ese momento consiguió cierta estabilidad laboral, nunca se sintió cómodo como profesional.

–          Acá (en Argentina), un colectivero que no tiene educación y se queja todo el día cobra el doble de un ingeniero en telecomunicaciones. La cultura del trabajo es otra y el reconocimiento nunca llega.

En el afán de encontrar la satisfacción en su trabajo, Matías recorrió un camino que lo llevó a ser empleado de una empresa holandesa radicada en el país, luego a convertirse en consultor privado, y hasta a cumplir funciones para Google desde Buenos Aires. Sin embargo, la crisis económica de Argentina en 2001 y las políticas del gobierno que siguió a la debacle dejaron en él un deseo muy claro: Irse del país con su esposa y su primer hijo a buscar otro estilo de vida.

Corría el año 2006 cuando junto a un grupo de amigos decidieron crearse perfiles en la red social profesional, Linkedin.

–          No lo tomamos muy en serio. Yo ni siquiera subí mi currículum completo, sino únicamente el listado de empresas en las que había trabajado y los rubros en los que estaba capacitado a desenvolverme.

–          ¿Y cuándo te contactan desde Apple?

–          Después de bastante tiempo. Yo no tenía mucha actividad ni contactos en mi red, pero sí había mandado currículums a través de las direcciones de email de las empresas que me interesaban y que encontraba a través de Linkedin. Igualmente, como te digo, no pasaba nada, así que estaba por cerrar mi cuenta. Pero un día, me llama un reclutador de Apple y cuando me doy cuenta, estoy en California con mi esposa y ahora ya tres hijos.

El proceso fue simple. La empresa necesitaba de ingenieros capacitados que manejaran con precisión el inglés y el español. La visa de trabajo fue lo que más demoró la mudanza, pero pronto Matías emprendió su nuevo proyecto, uno que le da tranquilidad, lo motiva y lo aleja de una tierra que, a él, le da tristeza.

–          Yo tuve suerte. Los planetas se alinearon. Escribí las líneas correctas, la persona indicada las leyó y sonó el teléfono. Y me fui, pero tengo amigos que, pobres, la siguen peleando acá.

–          ¿Dirías que es el trabajo ideal?

–          Y…al principio te parece que sí. Es un bueno, como cualquier otro. Se  trabaja duro y no hace falta pedir un aumento de sueldo. Si hacés bien las cosas te lo dan. En todo es así. Pagás tus impuestos y tus derechos se respetan. Las reglas son claras para todos.

Matías se despide. Se va de la mano de su hijo más grande, gringo, bien argentino. Saluda con una sonrisa nostálgica. Le queda una semana antes de volver al norte y está apurado por bautizar a su hijita en presencia de sus abuelos, primos y tíos. Los tiempos no le dan.

–          Vamos a ir a llorarle un poco al cura, a ver si entiende y hace una excepción-, dice, entra al auto y desaparece en una red caótica de calles, personas y ruedas.

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Redacción: Fabrizio Li Gambi

No te enredes en las redes

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Las redes abarcan gran tiempo en la vida de los usuarios y no tomamos la gran relevancia que tienen.  Aquí algunos tips que no conocías.

Si tienes trabajo ten cuidado lo que publicas en las redes sociales,  hasta las publicaciones mas absurda te puede dejar en la calle.

  • El 10% de tus amigos en las redes sociales provienen de un ámbito laboral.
  • Frases como “odio mi trabajo y odio a mi jefe” te pueden jugar una mala pasada.
  • Además es importante que tu perfil tenga tu nombre verdadero y un bues aspecto mismo e la pagina.
  • Cuidado con tus fotos donde salgas de fiesta y con unas copas encima.

Cuidado con el tiempo que pasas con las redes sociales.

  • El uso excesivo de las redes sociales crean cierta adición comparable con el uso de drogas.
  • El uso de las redes sociales combinadas con la realización de tareas o trabajos disminuyen la capacidad de concentración

La privacidad en las redes sociales parece no existir, algunas cosas a tener en cuenta.

  • Utilizar una contraseña segura, que solo tú conozcas.
  • No aceptar ni establecer diálogos con personas desconocidas.

Publicar o no publicar ese es el dilema

Lo que compartas como usuario en las redes sociales debe ser atípico, diferente o sorpresivo, para no caer en la etiqueta de “los desesperados por publicar.

  • En vez de un simple saludo por la mañana, prueba con una frase célebre o un pensamiento, comenta sobre una efeméride o el clima.
  • Las redes sociales no son un buzón de quejas y sugerencias. No es recomendable dejarte llevar por la emoción. Recuerda que debes evitar opiniones negativas sobre tu trabajo o escuela, tu jefe o maestro, o sobre tus padres, así como comentarios discriminatorios en temas sensibles como la religión, política, género o raza, entre otros.
  • A diferencia de Facebook, en Twitter debe evitarse responder directa y públicamente, a manera de conversación.
  • Los pensamientos pueden convertirse en lo mejor de las redes sociales. Recuerda escribirlos cuidadosamente y revisarlos antes de disparar.
  • Aunque resulte difícil de creer, comentarios sobre tu trabajo y tus éxitos, sobre todo si van acompañados de un enlace, recibieron tanta aceptación como los pensamientos.
  • Uno de los más importantes usos de las redes sociales es el de compartir información. Evita caer en la rumorología publicando información sin sustento.
  • Una excelente forma de estimular tu actividad en redes sociales es a través de una pregunta.
  • Los mensajes cortos y fáciles de leer fueron mejor calificados.

Si vamos a publicar, que sea coherente y legible

La ortografía es tan difícil de encontrar en las redes sociales que su valor ha aumentado para quienes la utilizan. Hay que usar una correcta ortografía y evitar el exceso de etiquetas.

¿Alguna vez has valorado cuál es el alcance de lo que publicas en redes sociales?

  • Si en redes sociales obtenemos la información de amigos y familiares, es importante que contribuyamos compartiendo links de noticias reales y de fuentes importantes.
  • En este caso, se sugiere NO COMPARTIR a menos que investiguemos la fuente original y corroboremos la información. Visitar la página de ComScore es imprescindible en este caso.

“Hasta que el Facebook nos separe”:

Un “Me gusta” o un comentario en Facebook genera tanto placer como un abrazo: Una pareja construida en la confianza puede blindarse del daño que las redes sociales pueden efectuar en una relación. Sin embargo, algunas recomendaciones pueden contribuir a evitar problemas relacionados con las redes sociales:

  • Hay que limitar el tiempo destinado a las redes sociales, sobre todo en presencia de la pareja.
  • Evitar agregar contactos que puedan incomodar a tu pareja o, en su caso,
  • comunicárselo.
  • No indaguen en la vida de personas con las que tuviste alguna relación sentimental.
  • Configuren la privacidad para limitar la información que haces pública. Por ejemplo,
  • fotografías dónde apareces con tu ex pareja.

“En redes sociales todos somos figuras públicas. Podemos entenderlo ahora o tras nuestro primer escándalo.”

@RobertoRuz, autor de Eres lo que publicas.

Por María Pía Cruzado, Matías Musotto

#DeportesEnElPresente

Está de moda hablar de las redes sociales en general. Sobran razones: modificaron y modifican la forma en que nos comunicamos a diario. Nos movemos en internet de distintas maneras, teniendo en cuenta sólo 5 años como referencia. El mundo cambia más rápido que nunca.

Uno de los actores que tienen una importante presencia en el mundo de las redes sociales son los deportistas. Antes, había que esperar que un medio tradiconal publicara una información acerca de la vida y logros de un deportista. Hoy, basta un click.

Twitter, con 7 años de experiencia en la web es la red de mayor popularidad entre los deportistas de todo el mundo. Razones: instantaneidad, accesibilidad, inteactividad, entre otras. Uno de los primeros en dar el presente, hace casi 5 años, fue Emanuel Ginóbili. A través de su cuenta @manuginobili, el basquetbolista de San Antonio Spurs y de la selección argentina, publica las distintas novedades de su vida profesional y, a veces, personal. Un dato no menor: al cierre de este artículo le siguen 1.658.363 usuarios. Todo un número.

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Lío, jugá!

El mejor jugador de fúltbol del mundo según la FIFA tiene 45 millones de seguidores en Facebook. Leonel Messi es un fiel ejemplo del uso de las redes sociales en post de su imagen. Más allá de las cifras y records, Messi utiliza su espacio en la red social más popular para contar de todo. Incluso algo íntimo, como el nacimiento de su hijo Thiago. El trabajo de marketing es impecable porque los objetivos se cumplen: uno verdaderamente cree que Messi es su “amigo”, que él mismo está compartiendo su vida con uno. Acá se da un claro ejemplo: los periodistas quedan en desventaja. La gente común accede a la misma fuente que el periodista. Lo que ofrece un medio de diferente es la recopilación de distintas publicaciones. Por el resto, nada más. “Saque sus propias conclusiones”, pareciera significar.

El tenis no se queda atrás. El español Rafael Nadal y el suizo Roger Federer, además de disputar sus lugares dentro del rankin ATP, conviven con sus millones de seguidores. Nadal usa más Facebook que Twitter. Sus posts son más frecuentes en la red fundada por Zuckerberg. Con 11 millones de seguidores, el español cuenta bastante de su día a día con marcada naturalidad. El efecto cercanía se cumple. Los usuarios sienten a su ídolo deportivo cerca.

La cuenta de Roger Federer en Twitter es más impersonal y distante. Se nota con claridad el manejo de un Community Manager de las comunidades web del suizo. En @FedererNews, se habla en tercera persona y sólo de su participación en los distintos torneos del circuito.

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El argentino Juan Ignacio Chela (en Twitter: @JuanIChela) se toma a sí mismo con mucho humor. Ahora retirado, el tenista vivió cada logro y decepción de su carrera a través de la red social del pajarito con mucha repercusión. El pasado 25 de abril tuiteó: “Harry potter y el misterio de como fui tenista”. O el 5 del mismo mes: “Hoy una mina quiso levantarme, estoy tan gordo que no pudo.”. El humor es la clave de su cuenta.

Los tiempos cambian. Las redes sociales son una verdadera fuente de información y es ahí donde gran parte de los deportistas hacen su uso para comunicarse y seguir con las estrategias de marketing que cada uno tenga en vigencia. Los usuarios, como siempre tienen la última palabra. Y también, un nuevo canal de entretenimiento e información.

Luis Ñáñez